• Michell León Gallardo

Entrevista a Mauro Rojas: "Nuevos nómadas".


El mundo digital y las nuevas tecnologías que han surgido a fines del S.XX y en el transcurso del S.XXI han cambiado de manera definitiva el formato de relación entre las personas y el trabajo. Nuevas modalidades de desarrollo laboral nacen día a día, de forma paralela al surgimiento de nuevas necesidades y deseos de nuevos profesionales, provenientes de generaciones que se caracterizan por pensar "fuera de la caja". Las razones y dimensiones de este nuevo fenómeno parecen ser las mismas: cambios socioculturales, políticos y económicos que permiten la apertura y la transformación de viejos paradigmas hacia nuevos comportamientos de consumo tanto como de extensión de los límites laborales, que a través de la virtualidad hace efectivo este desplazamiento.

La conectividad móvil, la accesibilidad de internet y la proliferación de las redes sociales como forma de vinculación e interacción social han formado a su vez nuevo grupos sociales, con nuevas identidades y comportamientos que contienen una brecha entre lo real y lo digital, sirviendo hacia nuevos sistemas económicos que pronto se convertirán en el futuro de nuevas sociedades. Para estos efectos hemos conversado con Mauro Rojas, comunicador audiovisual y productor de eventos chileno, hoy en México desarrollando proyectos comunicacionales para diversas marcas a través de nuevas metodologías, y con un interesante proyecto personal llamado "Movimiento Nómada" el cual desde sus inicios ha sido un completo éxito, contándonos en exclusiva su experiencia y lo que significa la exploración de nuevos horizontes laborales para los nuevos profesionales del hoy. A continuación la entrevista:

M.L.: Mauro, cuéntanos acerca de tu aventura, ¿cómo nace esta idea de salir de Chile y desarrollar tu trabajo digital en el extranjero como freelance?

M.R.: La idea de salir de Chile y volcarme a la aventura nace desde la búsqueda de nuevas oportunidades, pero por sobretodo nuevas experiencias. Tomar la decisión de ir por lo que alguna vez soñé o simplemente pensaba que podría ser distinto, resulto ser el combustible que ha alimentado día a día esta aventura. Mantenerme en movimiento y en búsqueda de distintas oportunidades a sido la mezcla perfecta para un sin fin de experiencias.

Cuando tuve noción del status quo de nuestro país y al verme envuelto en éste, comencé a cuestionar mi rol como individuo y a valorar el tiempo de vida que me tomaba subsistir en él. En parte comencé a descubrir las limitaciones que cualquier joven en esta época puede encontrar, limitantes a nivel laboral; como la centralización o las pocas oportunidades en donde puedas desarrollar tú creatividad por sobre la eficiencia. Limitantes a nivel social; tales como las barreras de entrada a los servicios básicos de salud y educación, que traen consigo problemas a nivel económico. Aquí detona un problema aún mas grande que es la falta de educación financiera que recibimos, condicionándonos a vivir en un circulo de consumo entre el crédito y la deuda sin siquiera poder dar pie atrás.

En mi caso personal me enfrenté al fantasma de muchos chilenos, el crédito CAE, crédito que muchos jóvenes toman con nula idea de lo que representa y que en base a la ignorancia y la persuasión de las masas (en mi caso) decidí tomar. Gran error, aún cuando esta decisión me llevo a tener una educación universitaria de la cual estoy muy agradecido, la verdad es que hasta el día de hoy sigo teniendo cero intención de saldar. Cumplir con una deuda inducida de la cual no puedo retractarme, es algo que considero una limitante, prefiero gastar ese dinero en experiencias y en seguir desarrollándome, es así como surge la idea de dejar esa deuda atrás y salir a probar suerte a nuevos horizontes.

Siento que no deberíamos limitarnos al barrio, a nuestra ciudad e incluso país sin antes darnos la oportunidad de salir a descubrir otras realidades y estar dispuestos a enfrentar nuevos retos. Retos que nos llevaran a crecer como persona, a romper paradigmas y a envolvernos en un ambiente de empatía para y con el resto.

Cuando niños todos hemos pasado por la etapa de preguntar cada 3 segundos y de hacer lo imposible por conseguir lo que queremos, momentos llenos de pataletas, llantos, gritos y estrategias, sin ir más lejos creo que esa es la actitud que todos deberíamos potenciar. Durante mi infancia nunca tuve la chance de viajar y conocer otros lugares, todo lo que conocía estaba directamente relacionado con lo que había podido experimentar hasta ese minuto, en ésta época comenzaba a tener mis primeras aspiraciones junto al deseo de realización personal. Estos sentimientos detonaron mi primer movimiento, tomar la la decisión de optar por lo que en ese minuto consideraba el camino correcto: Estudiar una carrera universitaria. Con 17 años y una maleta llena de expectativas, salí de casa de mis padres para comenzar mi etapa universitaria en la capital. Este cambio trajo consigo un cumulo de nuevas experiencias, una de ellas y para mi la mas significativa fue comenzar a vivir “el sistema” por cuenta propia, básicamente independizarme y vivir dentro de los parámetros de lo establecido, experimentar el costo v/s la calidad de vida + los altos y bajos que esta conlleva.

Los primeros años de universidad fueron los mas intensos, no recuerdo que ningún ramo me haya ayudado a enfrentarme a la vida real así que organice mis prioridades e intereses según mis necesidades básicas de aquel momento. Poco a poco mis expectativas académicas fueron decayendo, por un lado no encontraba un enriquecimiento real entre mis pares y por otro comenzaba a notar el lucro académico, fue así como en este periodo me concentre en conseguir trabajos y experiencias reales fuera de la universidad que cubrieran mis necesidades reales. Tras 5 años en la capital y con un cumulo de experiencias laborales tome la decisión de no titularme, correr el riesgo y enfrentarme al mundo laboral sin contar con el bendito cartón. La verdad es que no me fue tan mal y de paso me saque un peso de encima, ya que, la universidad en cierto minuto paso a ser un gasto más que una inversión.

Si hablamos de talento, en la actualidad, hay niños y adolescentes de entre 10 a 15 años con las habilidades de manejar software mejor que cualquier profesional que haya estudiado 5 años e incluso mas actualizados que la mayoría. Esto se debe a la nueva generación digital y al fácil acceso de la información que esta posee, una oportunidad que permite desarrollar tus capacidades frente a cualquier pantalla con acceso wifi. La educación va a cambiar y eso es inminente, en la actualidad podemos ver que grandes y chicos resuelven sus dudas frente a sus pantallas, hoy en día los conocimientos los podemos encontrar en diferentes plataformas, desde youtube de manera gratuita hasta plataformas donde existen profesionales con capacidades especificas brindándote cursos determinados. De esta manera el paradigma educacional comenzara a expandirse a nuevos planos, entendiendo que como humanos tenemos la capacidad de educarnos y aprender no solo frente a un pizarrón, si no, también con las diferentes experiencias que vivamos a lo largo de nuestras vidas.

Es cierto, la experiencia universitaria te garantiza ciertas conexiones, pero al final del día eres tu y tus habilidades las que tendrán que demostrar quién eres y hacia donde te quieres dirigir. En definitiva y en base a la rapidez de las nuevas tecnologías, hoy no es precisamente necesario tener un cartón para alcanzar tus expectativas laborales, todo esto mientras nos mantengamos en constante desarrollo, especialización y exposición de nuestro talento, así es como podremos destacar en cualquier área que decidamos explorar.

Los conocimientos y habilidades que adquirí con el tiempo y que puse a prueba en la práctica, fueron fundamentales a la hora de tomar la decisión de salir de Chile. Sabía que podía contar con mis habilidades y conocimientos de Marketing Digital, publicidad y diseño. Me sentía capaz de enfrentarme a cualquier circunstancia y poder ofrecer mis servicios, no obstante contar con un buen colchón económico fue imprescindible a la hora de salir del país.

Puedes ser el mejor fotógrafo, diseñador o desarrollador web y sentirte seguro de enfrentarte a cualquier trabajo pero si no tienes esa pizca de vendedor, será un factor determinante a la hora de ponerte en movimiento. Si ya tienes en mente la idea de volcarte a la aventura, te recomiendo poner en practicar esta habilidad; contactar a clientes, reunirte con ellos y cierra pequeños tratos. Esto te dará la capacidad de perder el miedo al rechazo y aumentar la confianza a la hora de tocar puertas.

Ahorrar, ahorra lo suficiente antes de tomar cualquier decisión porque te darás cuenta que este rollo del "freelanceo" independiente y de viajar por el mundo, de estable no tiene nada. No permitas que se te vaya el tiempo tratando de ganarte la vida. Ahorra lo necesario para tomar acción y volcarte a tu primera experiencia, ya sea por 1 mes, un verano, un semestre, tú decides.

Decisiones, Expectativas, Aventuras y muy poco de marketing digital.

El primero paso es el más difícil, cuando ya tienes todo programado, ya haz hecho todas tus conexiones, tienes la posibilidad de llegar a un nuevo lugar u otro país y comenzar a trazar tu ruta, llegara la hora de tomar la decisión, una decisión cargada de expectativas y bastante lejos de toda realidad.